El 13 de septiembre los Senadores concluyeron el dictamen de la Reforma Fiscal.
TENDRÁ MÉXICO UN MARCO FISCAL AÚN MÁS COMPLEJO
El Financiero
21 de septiembre de 2007
Jeanette Leyva
La simplificación y los informales, en el olvido.
En la indefensión, el contribuyente cumplido.
Pese a que la reforma hacendaria aprobada por el Congreso es muy distinta a la iniciativa propuesta por el Ejecutivo, se logró romper con casi diez años de parálisis legislativa en este tema.
La reforma, basada en los pilares de régimen tributario, federalismo fiscal y gasto público, aspira a generar en 2008 ingresos adicionales por 120 mil millones de pesos, monto equivalente a 1.1 por ciento del PIB, para elevarlo a 2.1 por ciento del PIB en 2012.
No obstante, su paso por el Congreso "le costó" al Ejecutivo una reducción de 35 mil millones de pesos, dijo el secretario de Hacienda, Agustín Carstens.
Cabe recordar que la iniciativa original proponía incrementar los ingresos adicionales de 1.5 por ciento del PIB en 2008 a 2.8 por ciento del PIB en 2012.
En la parte fiscal, los elementos más sobresalientes de la reforma son la creación del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y el Impuesto a los Depósitos en Efectivo, la aprobación de un nuevo régimen fiscal para Pemex a propuesta de los legisladores, así como la aplicación de un impuesto federal a la venta final de gasolinas y diesel, que entrará en vigor de forma escalonada, previsiblemente en octubre.
Asimismo, se aprobó gravar con el Impuesto sobre la Renta (ISR) los ingresos que obtengan los grandes inversionistas, nacionales o extranjeros, por la enajenación de acciones en la Bolsa Mexicana de Valores.
Contrastes
Sin embargo, lo aprobado en materia tributaria complica la operación de las empresas por las restricciones establecidas en el IETU para deducir intereses derivados de financiamiento, inventarios, inversiones y prestaciones laborales exentas del ISR.
Además, el marco fiscal aprobado carece de simplificación administrativa y no combate de manera decidida al sector informal de la economía.
Por esa razón, los empresarios se manifestaron en contra de la entrada en vigor del IETU, para el que se estableció una gradualidad en su tasa, que será de 16.5 por ciento en 2008, de 17 por ciento en 2009 y de 17.5 por ciento a partir de 2010.
Aunque, por otra parte, avalaron que se haya logrado avanzar en la aprobación de una reforma fiscal que pueda abrir la puerta a otras como la laboral, la energética o la educativa, con lo cual el país estaría caminando en la dirección correcta.
La aprobación de esta reforma es una buena señal, porque muestra que se pueden lograr acuerdos, estimaron analistas de bancos y casas de bolsa.
Para los ejecutivos de finanzas, la reforma es omisa en la aplicación de impuestos indirectos y en que no busca ampliar la base de contribuyentes, mientras que los que ya tributan carecen de protección adecuada.
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