El verano pasado al terminar la "Semana negra" el panorama que la organización tenía por delante era muy poco halagüeño, tan poco que por primera vez en todo estos años y pese al éxito de cada una de las ediciones, fuera cual fuera su ubicación en la ciudad, los responsables se planteaban abandonar Gijón como sede ante las continuas zancadillas y escollos que les iban colocando desde el Ayuntamiento hasta los responsables de la Universidad, es conocido todo el numerito que se montó el 2011 a cuenta de la ubicación del evento en la zona del campus de Gijón, pifostio orquestado fifty-fifty entre la recien estrenada alcaldesa y el Rector de la Universidad, con doble vallado completo del reciento, despliegue policial digno de un acto de alto riesgo y matraca continua en prensa sobre la guarrería y malos modos de visitantes, feriantes y organización de la SN.
Todo este rifi-rafe se siguió durante el año hasta que en primavera después de muchas reuniones, la organización propuso como alternativa instalar la SN, una vez más, en la zona oeste de la ciudad en unos terrenos de la antigua y ya desparecida Naval Gijón, entre la parte trasera del Acuario de Poniente hasta la zona lindante con "El Tallerón" del DF.
Aceptada la zona por las partes en conflicto, todavía quedaba superar las quejas del vecindario...recurso de suspensión cautelar solicitado en vísperas de su inauguración y que por fórtuna el juez ha desestimado, y es que los ciudadanos de Gijón son amantes de las fiestas y el jolgorio, pero eso si...que no se pongan en" mi" barrio y menos si hablamos de un festejo considerado como cañero, transgresor, incorr3ecto políticamente y pro defensa de las libertades universales...motivo éste determinante para las protestas del año pasado y tods las que sucesivamente se fueron dando cuando el planteamiento de la localización rozaba las zonas VIPs de nuestra city.
La zona oeste es, de antiguo, la más proclive a este tipo de festivales, un barrio muy grande que a medida que se acerca a la zona de Poniente se mimetiza y va destiñendo su color "rojo" por un rosita desleído.