Pienso que tanto al respecto de estos casos de niños robados, cómo de cualquier cosa ocurrida años atrás, aplicamos puntos de vista desenfocados. Es decir, pretendemos juzgar desde la legitimidad aceptada hoy en día cosas que hace años no se veían desde esa misma legitimidad.

Hoy he visto un artículo que merece la pena leer porque nos pone en antecedentes acerca del contínuo trasiego que han sufrido los niños, que en otras épocas era cosa bastante normal, pero que vistas desde el hoy en día nos lleva al rasgado de vestiduras:

El hombre del saco era una monja

http://findesemana.libertaddigital.c...276240117.html

Po cierto, en ésta Europa del siglo XXI, en Grecia concrétamente, vuelve a haber explotación infantil y abandono de criaturas. ¿Tardaremos mucho aquí?, ya veremos, ya veremos.